28/12/2011
Ayer yo estaba caminando por acá por el barrio donde vive mi mamá que hay gente buena y gente no tan buena... Al final de un camino vi dos personas que me parecían medio sospechosas, pero yo estaba tranquila porque pensé: "Todo el cielo me está cuidando". De repente siento que uno de los moretones que me quedo de la cirugía que tengo en el brazo derecho a la altura del hombro (ahí donde ponen las vacunas) me empezó a doler un poco, y sólo me duele cuando alguien me lo toca. En ese momento recordé un mail cadena que decía:
Una chica caminaba por un camino y habia un violador serial, ella lo vio sospechoso, se puso a rezar y el hombre no le hizo nada. A la mañana siguiente sale en las noticias que ese hombre habia violado y matado a una chica. Cuando le preguntaron al violador por qué no le hizo nada a la otra chica dijo que porque no estaba sola, habia dos hombres fuertes que la acompañaban.
Una chica caminaba por un camino y habia un violador serial, ella lo vio sospechoso, se puso a rezar y el hombre no le hizo nada. A la mañana siguiente sale en las noticias que ese hombre habia violado y matado a una chica. Cuando le preguntaron al violador por qué no le hizo nada a la otra chica dijo que porque no estaba sola, habia dos hombres fuertes que la acompañaban.
Ahí mismo pensé: "Me están acompañando mi abuelo y mi tio" (Ambos fallecieron un 27 de noviembre con 11 años de diferencia. Mi tío falleció el mes pasado.)
Seguí caminando tranquila hasta que me encontré con un edificio que tiene la entrada de vidrio y en el fondo una planta, un potus, esos de las hojas grandes y verdes. Pensé: "No me asustaría en este momento ver la imágen de la persona que me está acompañando". Cuando estaba llegando a la puerta del edificio veo que las hojas se mueven y entre los tallos y las hojas veo la cara de Jesús. Enseguida me largué a llorar de la emoción y del sentimiento de agradecimiento que tenía para con él y para con todo el cielo que me está cuidando!
Fui al quiosco donde trabaja mi mamá, se lo conté. Llamé al cura que me dio la Unción de los Enfermos y le mandé mensajes a la mujer de un Italiano que se llama Giorgio, un estigmatizado que también tiene apariciones, para contarles lo que me había pasado.
Yo de chica era muy católica: Iba todos los sábados a la misa de niños, mi mamá me había mostrado a la Virgen niña y era mi favorita en ese momento, me juntaba antes de la misa con un grupo parroquial para niños que se llamaba Claritas y Francisquitos (La parroquia a la que yo iba era Santa Clara). Dejé de ir por dos años y volví para anotar a mi hermano a catequesis para la comunión y una catequista llamada Celeste me dijo: "Denise! Te estuve buscando todos estos años, quiero que seas mi ayudante este año con un grupo de catequesis." Así que acepté la propuesta y pasados los dos años dejé de ir nuevamente. Volvía a la parroquia unicamente con el colegio o para las Pascuas a la celebración de la medianoche del Sábado Santo para el Domingo de Pascua. El colegio al que fui a la secundaria era católico y era de la Congregación de las Hermanas Rosarinas. Yo durante mi adolescencia, no creía mucho en todo lo que era la iglesia en sí. Pero el 5 de diciembre de este año, mi vida cambió para siempre. En un próximo post, contaré por qué. Leelo, te va a gustar. Como quién dice: Es cuestión de creer o reventar...
Que Dios y la Virgen te acompañen.
Denise
Seguí caminando tranquila hasta que me encontré con un edificio que tiene la entrada de vidrio y en el fondo una planta, un potus, esos de las hojas grandes y verdes. Pensé: "No me asustaría en este momento ver la imágen de la persona que me está acompañando". Cuando estaba llegando a la puerta del edificio veo que las hojas se mueven y entre los tallos y las hojas veo la cara de Jesús. Enseguida me largué a llorar de la emoción y del sentimiento de agradecimiento que tenía para con él y para con todo el cielo que me está cuidando!
Fui al quiosco donde trabaja mi mamá, se lo conté. Llamé al cura que me dio la Unción de los Enfermos y le mandé mensajes a la mujer de un Italiano que se llama Giorgio, un estigmatizado que también tiene apariciones, para contarles lo que me había pasado.
Yo de chica era muy católica: Iba todos los sábados a la misa de niños, mi mamá me había mostrado a la Virgen niña y era mi favorita en ese momento, me juntaba antes de la misa con un grupo parroquial para niños que se llamaba Claritas y Francisquitos (La parroquia a la que yo iba era Santa Clara). Dejé de ir por dos años y volví para anotar a mi hermano a catequesis para la comunión y una catequista llamada Celeste me dijo: "Denise! Te estuve buscando todos estos años, quiero que seas mi ayudante este año con un grupo de catequesis." Así que acepté la propuesta y pasados los dos años dejé de ir nuevamente. Volvía a la parroquia unicamente con el colegio o para las Pascuas a la celebración de la medianoche del Sábado Santo para el Domingo de Pascua. El colegio al que fui a la secundaria era católico y era de la Congregación de las Hermanas Rosarinas. Yo durante mi adolescencia, no creía mucho en todo lo que era la iglesia en sí. Pero el 5 de diciembre de este año, mi vida cambió para siempre. En un próximo post, contaré por qué. Leelo, te va a gustar. Como quién dice: Es cuestión de creer o reventar...
Que Dios y la Virgen te acompañen.
Denise
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